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Registrado: 07 Sep 2007 Mensajes: 25
 
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Publicado: Lun Sep 10, 2007 12:51 pm Asunto: El arte de la doma |
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AMO:
Tu sumisa ha llegado a tí como fruto de sus tendencias genéticas y de las experiencias vividas hasta ahora. Si te elegió como Amo es porque quiere poner muchos aspectos de su vida en tus manos, para que se los planifiques y determines. Ella no quiere tener el control. Su entrega es un gran honor. Su entrega te hace responsable de vuestra felicidad. A diferencia de las relaciones convencionales, que dejan la mayoría de las decisiones al azar, aquí se hace explícita la idea de que el Amo controla y la sumisa obedece. Hazte merecedor del regalo: haz que tu sumisa experimente la mayor felicidad imaginada, haz que se sienta querida, hazle aumentar su deseo...y será tuya para siempre.
Entonces no será libre. Nunca querrá abandonar a su Amo, aunque, faltaría más, pueda hacerlo cuando quiera.
AMOr le llaman a esa clase de determinismo...a esas dulces cadenas.
2. El palo y la zanahoria.
Edward Thorndike
1874-1949
Practicamente todos los seres vivos nos movemos buscando lo placentero y evitando aquello que nos resulta desagradable. Es un viejo y poderoso principio psicológico que conocemos como La Ley del Efecto y que debemos al psicólogo americano Edward Thorndike.
Resumiendo, la Ley del Efecto viene a decir que toda conducta que obtiene su premio tiende a repetirse y aquella que recibe su castigo tenderá a desaparecer. Así pues, el arte de ir moldeando la conducta de tu sumisa pasará, necesariamente, por una buena elección y planificación de premios y castigos.
La Ley del Efecto no es la simple manifestación de una evidencia, de la misma forma que la ley de la gravedad no es la mera descripción de que las cosas se caen. El estudio científico de las derivaciones teóricas y aplicadas de la Ley del Efecto es lo que se conoce como condicionamiento instrumental, un amplio campo de la psicología del aprendizaje al que conviene que prestes cierta atención, pues constituye la base científica de como dirigir la conducta de tu sumisa...como "domarla".
2.1. Sobre gustos no hay nada escrito.
Que cosas podrás usar como recompensa y cuales como castigo depende de la historia de cada sujeto. No existen hechos universalmente desagradables o universalmente apetitivos (los suicidas demuestran hasta que punto eso es verdad...). El problema con las personas masoquistas es que parecen disfrutar con estímulos que normalmente resultan desagradables para casi todo el mundo.. Desean ser azotadas, humilladas, limitadas en su libertad. Esto intrigó de forma especial a Freud, la aparente falta de sentido económico del comportamiento masoquista, sugiriendo como explicación plausible de tales comportamientos su naturaleza patológica, una fijación en algun extraño punto de la infancia en el que castigo y placer fueron íntimamente unidos. Sea cual sea la naturaleza última del origen del deseo masoquista, lo cierto es que existe y que, si no es patológico, tiene un fuerte componente erótico-sexual: el masoquista sano no desea el dolor por el dolor, el sufrimiento por el sufrimiento. Ni siquiera quiere sufrir en beneficio de otros, tal como hacen misioneros y miembros de ONGs. El buen masoquista desea el dolor de forma egoista: porque éste le lleva al placer. Y espera del Amo o sádico consorte que dosifique sabiamente su dolor y humillación para maximizar su éxtasis erótico (por supuesto....la denegación circunstancial del orgasmo entra dentro de esta categoría..en la medida en que garantiza que el siguiente será mucho mejor...).
¡NO OLVIDES LA LOGICA INVERSA DE TU SUMISA!:
¿Quieres premiarla?: azótala, humílllala, manteniéndote cercano, pero poderoso.
¿Quieres castigarla?: no le prestes atención o sé empalagosamente considerado con ella. |
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